La esencia de la D/s

Ya que más o menos estamos situados en lo que se entiende por Ds, a nivel general, me gustaría llegar más lejos y sacar la esencia de este mundo, fuera de formas de realización, e independientemente de los gustos de cada individuo sean de un rol u otro (Am@s y sumis@s).
Que es lo que tienen en común gente tan distinta como un Masoquista, o un apasionado del Bondage, por poner dos tipos o formas que están dentro de este mundo que denominamos BDSM.
La esencia o elemento común para mi está en: “LA ENTREGA”
Si esta es total, por parte de ambos, la cosa funciona, pero como tan solo una de las partes no lo haga en la intensidad necesaria, la relación terminará por desaparecer.
La Entrega no es aquí estoy yo sumiso, haz lo que quieras de mi, sin mas. Es mucho mas que eso, aquí estoy, me doy a ti con toda la confianza del mundo para que saques de mi todo aquello que desees, que aunque tengo mis limitaciones, físicas y morales, tu sabrás como derribarlas y me enseñaras como, sin preocuparme como, solo sabiendo que mi acto de darte todo aquello que puedo en ese momento, siempre habrá un mañana donde te pueda dar mas. Donde mi goce es en darte todo aquello que esperas de mi, sabiendo que valoras y tienes en estima mi sacrificio.
Pero no solo el sumiso realiza el acto de la Entrega, el Dominante también lo lleva a término. Aunque parezca una contradicción, es así. El Dominante habrá de volcarse en instruir, en ver las limitaciones o miedos de su posesión, y conseguir que estos desaparezcan, habrá de estar muy pendiente de las reacciones e intensidad con que cumple las ordenes dadas. Habrá que cuidar al sumiso, saber hasta donde puede llegar en una determinada tarea y parar en ese instante. No es fácil saber donde está el límite en cada situación, pero eso es la tarea del Dominante. Y eso es lo que distingue a uno bueno de uno malo, o simplemente que no lo es.
Porque por el contra de la que mucha gente se cree, no solo está en pedir y ser complacido, el trabajo del Dominante es mucho mayor y con una mayor carga de lo que se piensa, y en muchas de las sesiones, tiene un mayor desgaste que la del sumiso. Por ese control que ha de tener en todo momento de la situación. Y ahí está La Entrega de la otra parte, del Dominante.

Esto no está sacado de ningún libro, ni de ninguna página Web, sólo es experiencia, y muchos años por este mundo.


Autor: GhengisKhan
de su blog "Algo de ayuda para quien comienza" en someteme.com


*GRECO dijo ...
Celebro la oportunidad de un hilo interesante como éste, pero también comprobar que hay quien piensa como yo y que ve la entrega en dos direcciones como yo.
Porque si bien la entrega se identifica con la sumisa al ponerse en manos del Dominante, éste recibe el privilegio de poseer lo más preciado que esa sumisa le entrega... ella misma... pero en ese mismo acto también recibe el encargo... la responsabilidad... de hacer crecer esa entrega y darle sentido.
De qué sirve un tren que no tiene vías o un barco varado? De qué sirve una entrega que no se hace crecer y que sólo fluye en una dirección? La respuesta está en la responsabilidad del Amo y en la calidad del mismo.
El Dominante no se convierte en Amo porque haya una sumisa a su pies que le nombre así, ni menos por el poder que le confiera un látigo en la mano, sino que es Amo porque se convierte en Dueño y responsable ante la sumisa y sobretodo ante Él mismo de hacer crecer ese caudal que se le deposita (que no le pertenece, sino que es depositario) hasta convertirlo en un tesoro... y que brille por si mismo.
Esa es la entrega del Amo, tal y como yo lo entiendo...

GRECO