Actúa

El 1 de diciembre es el Día de la lucha contra el SIDA y el 20 aniversario de la primera respuesta global ante el VIH. Bajo el lema “Actúa. Detén el Sida. Unidos podemos”, las redes globales de VIH-SIDA hacen un llamamiento al liderazgo personal, social y político ante los restos y desafíos que nos plantea esta pandemia.

Liderazgo significa invertir a largo plazo en una respuesta mundial al VIH-SIDA, aumentando el acceso a los medicamentos, los cuidados, los métodos de prevención, y combatir el estigma y la discriminación que aún hoy sufren las personas seropositivas. Liderazgo también significa encontrar las maneras de mejorar nuestra respuesta por medio de la investigación y la innovación. Liderazgo es que en épocas difíciles, como la actual, no nos apartemos de nuestros compromisos. No podemos, ni debemos olvidar que el SIDA sigue siendo la cuarta causa de muerte en el mundo, y la primera en el África subsahariana. Hoy, 33 millones de personas viven con VIH y al menos 7.500 se infectan cada día. Por cada dos personas que empiezan terapia antirretroviral, otras cinco se infectan por el VIH.

Si queremos cambiar el curso de los acontecimientos, tenemos que conseguir una mayor eficacia en la prevención de las nuevas transmisiones. No hacerlo supondrá que los costes para abordar la epidemia del SIDA serán insostenibles. Como insostenible es la actitud de distintas jerarquías religiosas, entre ellas la católica, o la de políticos ultraconservadores manteniendo aún su condena al uso del preservativo, cuando no sembrando dudas acientíficas sobre la efectividad del método más eficaz para prevenir el VIH. Esta actitud sólo puede calificarse de irresponsable, pues con ello están coadyuvando a la extensión de la pandemia y poniendo en grave peligro la salud pública de toda la ciudadanía.

En la pasada Conferencia Internacional del SIDA celebrada en México pude comprobar cómo el machismo, la homofobia, la transfobia y el racismo son un caldo de cultivo que también ayudan a la extensión del VIH, por lo que trabajar para combatir estas fobias es una forma eficaz de prevenir el VIH y el SIDA. En esta misma Conferencia el Gobierno de España anunció que incluirá a principios de 2009 la cirugía reparadora de la lipoatrofia facial en la cartera de servicios del Sistema Nacional de Salud. Una medida que sin duda ayudará a reducir los niveles de discriminación y el estigma de que son objeto las personas que viven con el VIH. Hay que decirlo alto y claro: en tanto no se encuentre una vacuna eficaz para prevenir el VIH, condón, condón y condón.

Publicado por Pedro Zerolo en su Blog