Amor y BDSM

Uno de los más frecuentes errores que solemos cometer es pensar que Amar es meramente un "sentimiento", una "sensación", algo que nos llega y se va, que escapa a nuestro control. El Amor es una palabra grande que engloba muchas cosas: emociones, actitudes, comportamientos e ideas culturalmente construidas. El Amor es además algo dinámico, que evoluciona y muta a lo largo de la vida, y que evoluciona, involuciona, o muta con el tiempo vivido con una determinada pareja.
Según la teoría triangular de Sternberg (1986) el Amor adulto maduro debe descansar sobre tres pilares: pasión, intimidad y compromiso. Cuando falta alguno de dichos pilares, tenemos formas menores de amor, o comportamientos que ni siquiera podemos llamar de dicha manera.

1.- Las diferentes facetas del Amor y el BDSM.
1.1.Pasión y BDSM
A cualquier pareja Amo/sumisa se le supone la pasión, como al soldado el valor. Todos los que nos implicamos en el BDSM lo hacemos, de una u otra forma movidos por la búsqueda del placer ansiado, de la sexualidad alternativa, de la emoción intensa y arrebatadora. Si algo nos diferencia del resto de los mortales es que hemos dado un paso más allá de "lo razonable" para vivir este tipo de sensaciones. Pero si es sólo eso lo que recibes y/o das de tu Amo o sumisa, tienes sólo un capricho pasajero, no le llames Amor. Y no te extrañe que uno de los dos decida dejar la relación, o incluso intercambiarte por otro/a. La pasión es breve, tiene plazo, se termina. El proceso técnicamente se conoce como "habituación" y es un mecanismo muy sencillo de aprendizaje por el que los estímulos repetidos acaban produciendo cada vez menos efecto. Naturalmente pueden inventarse nuevas situaciones, buscar saltarse ciertos limites, indagar, crear, inventar..pero al final, todo sonará familiar y repetitivo. Si no quieres que tu relacion BDSM acabe.. busca más cimientos.
1.2..- Intimidad y BDSM
Hay aspectos del BDSM que favorecen en extremo la intimidad de la pareja. Para empezar, Amo y sumisa se han confesado los más "inconfesables" deseos: a través del diálogo y/o tests, han definido lo que desean vivir, lo que no desean vivir y en que grado. Incluso han podido plasmar dichas inconfesables confesiones en un contrato. Un Amo puede conocer aspectos de su sumisa, y una sumisa de su Amo, que ni su más íntimo amig@ conozca.
Dada la facilidad para intimar, crear un círculo íntimo de pertenencia, no es infrecuente que dicha intimidad extrema unida a la pasión, dé lugar, en la mayoría de las parejas BDSM, a relaciones "románticas" desde muy pronto: "Soy solo tuya, puedes hacer de mi tu más fiel servidora" es toda una declaración de deseo unido a intimidad. El romanticismo está bien... pero tiende a idealizar en exceso al otro.
Sin embargo, el BDSM no es sólo una práctica íntima entre dos personas. Muchos practicantes del BDSM, entre los que no me encuentro, procuran vivir esta tendencia perteneciendo a un grupo de referencia, "socializándose". Y no es infrecuente las prácticas o sesiones en grupo, las subastas, cesiones y e intercambios de sumisas. Prácticas a las que no hay nada que objetar salvo que, evidentemente, suponen un comportamiento que dificultará probablemente alcanzar o mantener un cierto grado de "intimidad". En ausencia de intimidad, puede darse un tipo de relación que Sternberg llama "Amor Fatuo": parejas que vivien comprometidas en un juego permanente muy reglado, compartido en grupo y sin verdadero conocimiento e intimidad con el otro.
1.3.- Compromiso y BDSM
Inicialmente casi todas las parejas BDSM parecen comprometerse, incluso antes de haberse conocido en persona, para largos periodos. Mediante contratos más o menos detallados, ceden o toman el control del otro. Muchas personas "representan" mediante un juego de rol el compromiso que no están dispuestos a adquirir en su vida real. Collares contratos, rituales de iniciación, tatuajes y piercings se convierten así en una simbología vacía como sustituto light del verdadero compromiso personal.
Como Amo, debes comprometerte en la educación de tu sumisa, en conocer y atender sus necesidades afectivas, sexuales y personales.
Como sumisa, deberías comprometerte con el servicio, la felicidad de tu Amo.
Sin compromiso, se puede vivir una experiencia muy romántica, apasionada y emocionante, pero o no la confundas con el verdadero Amor.

2.- Los estilos de apego afectivo.
Al psicólogo inglés John Bowly debemos la popular teoría del apego, teoría que inicialmente se desarrolló en un contexto psicoanalítico para posteriormente enmarcarse en una de tipo evolucionista/etológico.
En lo esencial, la teoría del apego sostiene que en el caso de la especie humana, las crias tenderán a la aproximación o evitación de la figura materna (o de un adulto significativo) en función del tipo de interacción que la madre realiza con la misma. Así, las madres que atienden de forma adecuada las necesidades de sus bebés, estando siempre disponibles y cariñosas, producirán un tipo de individuos "seguros". Aquellas madres que no atienden o incluso rechazan a sus crias en su primera infancia, harán que éstas se comporten siguiendo un patrón evitativo. Finalmente, aquellas madres ambivalentes, que en determinados momentos son accesibles y próximas y en otros lejanas y/o rechazantes, producirán en sus crías un tipo de apego "ansioso".
Hacia finales de los ochenta, la teoría del apego comenzó a utiizarse como descripción de patrones característicos de las relaciones amorosas adultas, gracias al trabajo pionero de Shaver y Hazan, (1987).
Imaginemos que comienzas una relación de pareja. Inicialmente, la atracción que esa persona te despierta te moverá a aproximarse a ella. Pero el otro puede aceptarte o rechazarte. Por lo que desde el principio se produce una situación de aproximación-evitación. En el conjunto de tus relaciones afectivas, has podido vivir esas dos circunstancias, aspectos positivos y negativos de las relaciones, éxitos o fracasos. Pero, además, esos aspectos "negativos" has podido vivirlos con una mayor o menor carga de ansiedad. No es lo mismo la ansiedad de un abandono de la pareja que la que puede producir una situación de maltrato físico o psicológico.

Una persona que haya obtenido gratificación y seguridad en sus relaciones, tenderá a aproximarse y a disfrutar de las mismas: son las personas "seguras". Si, por el contrario, la persona ha vivido malas experiencias en sus relaciones afectivas, empezará a desarrollar un cierto patrón de aproximación-evitación. Si simplemente ha tenido malas experiencias por pérdidas o desamor, es posible que predomine el componente de aproximación junto con la ansiedad por la pérdida de la pareja, dando lugar a amantes "ansiosos". Si las malas experiencias continuan o fueron inicialmente muy intensas, es posible que el componente evitativo empiece a predominar sobre el aproximativo, pero, además, persista la ansiedad: son las personas "elusivo/temerosas". En una fase final, o tras experiencias muy traumáticas es posible que la persona evite siempre la relación afectiva íntima (no necesariamente la sexual) y no tenga por lo tanto nada de ansiedad. Son las personas de estilo "evitador distante".
2.1.- El apego "seguro"
Estos adultos se muestran autónomos y pueden vivir en soledad sin problemas, aunque no rehuyen una relación afectiva y la aceptan cuando se presenta la ocasión. Aman y se dejan amar y, si por cualquier circunstancia la relación se acaba, se recuperan razonablemente bien de la pérdida. Se muestran más capaces de formar pareja, abrirse emocionalmente y llegar a compromisos. Generalmente prefieren las relaciones sexuales con personas con las que previamente han intimado y/o guardan una cierta relación afectiva. En términos generales son las personas ideales como parejas.
2.2.- El apego "ansioso"
Estos sujetos soportan mal la soledad, suelen ser muy dependientes de sus parejas, a las que prodigan una gran cantidad de cuidados. Pero suelen ser exigentes y a menudo sienten celos, y/o miedo a perder la relación. Inseguridad, dificultad para vivir sólos y dependencia emocional de la pareja suelen ser las características específicas. Generalmente suelen implicarse afectivamente de inmediato tras una serie de relaciones sexuales satisfactorias, no siendo muy promiscuos dado que suelen "agarrarse a un clavo ardiendo" y tratan de asentar las relación con cualquiera que les haga caso.
2.3.- El apego "elusivo temeroso "
Aunque aparentan una gran autonomía y parecen preferir la soledad, son en general personas con una gran inseguridad personal que han aprendido a evitar la intimidad emocional. Se defienden de la ansiedad que les produce dicha intimidad emocional superficializando las relaciones y tratando de "normativizarlas" mediante reglas o rituales más o menos rígidos. evitando profundizar en ellas. Suelen mostrar alexitimia, es decir, grandes dificultades para describir verbalmente sus estados emocionales. Sexualmente prefieren las relaciones esporádicas y poco comprometidas, en donde haya poca intimidad emocional.
2.4. El apego "evitador distante"
En una última fase, o como consecuencia de experiencias muy traumáticas, el adulto humano puede rehuir sistemáticamente cualquier relación amorosa. Aparentemente seguros y distantes, estos individuoas suelen caracterizarse por una total ausencia de sintonía emocional con sus parejas, parejas a las que abandonan con suma facilidad sin sentir gran sensación de pérdida. Sexualmente son de una moderada promiscuidad, dado que, incluso prefieren, en muchos casos evitar el sexo por los peligros emocionales que conlleva... Evidentemente, se trata de personas con un serio trastorno de su afectividad.

Personalmente me inclino a pensar que los patrones comportamentales descritos anteriormente deben considerarse arquetipos que sólo son trasladables a las relaciones sentimentales reales si tenemos en cuenta ciertas consideraciones:
1)Probablemente, la relación temprana infantil determina un "rasgo de personalidad" que puede afianzarse o no durante la adolescencia.
2) Las relaciones de pareja se ven influidas y cambian con la propia experiencia del sujeto en su biografía amorosa.
3) Una persona puede tener determinados rasgos de un estílo y otros de otro. O incluso puede interaccionar con estilos diferentes en función de las características de la pareja.
4) Los estilos de apego inadecuados son modificables, mediante una buena terapia psicológica (en caso de grave trastorno emocional o clara infelicidad del sujeto), o a través de experiencias positivas de pareja.

3.- Tipología del apego y BDSM.
Evidentemente, el ideal de cualquier relación de pareja, sea D/s o no, es la compuesta por dos personas emocionalmente "seguras". Sin embargo, estos ciudadanos no suelen abundar, especialmente en los tiempos que corren, en los que las relaciones paterno-filiales se han ido deteriorando como consecuencia de las demandas laborales, la incorporación de la mujer al mundo laboral, el escaso tiempo compartido y la posibilidad legal de romper con facilidad cualquier compromiso matrimonial. Lo que hemos ganado en libertad -bendita sea- lo hemos perdido en seguridad.
3.1. Sumisas ansiosas
La literatura suele incluir a las mujeres de tipología "ansiosa" como el prototipo de persona que se implica en relaciones de tipo D/s. Personalmente creo que es un estereotipo, pero, como todo tópico suele responder a una gran verdad: abundan las sumisas "ansiosas". Debe tenerse en cuenta que tal ansiedad sólo se manifiesta en las relaciones afectivas, por lo que en el resto de las circunstancias de la vida pueden ser unas personas absolutamente seguras de si mismas. Una sumisa ansiosa mostrará un alto grado de dependencia emocional de su Amo, tratará de conseguir su atención, cuidados y mimos mediante cualquier método. Probablemente sea capaz de ceder en sus límites más allá de lo razonable y tienen ensoñaciones del tipo 24/7. En manos de un desalmado, pueden convertirse en auténticas víctimas.
3.2.- Sumisas "elusivo-temerosas"
Probablemente sea esta la tipología que más abunde. Ante la ansiedad ante sus propias emociones, buscan ceder el control -y muchas veces la responsabilidad- de lo que ocurra en la relación de pareja. Pero evitan comprometerse en exceso. Son sumisas irreales que ceden el control pero a su vez escapan en cuanto notan que dicha situación les afecta a nivel emocional. Mantienen relaciones ambivalentes con su Amos: de aqui a aqui los adoran, de aqui a aqui los detestan y tratan de "bajarlos del pedestal". No es infrecuente leer en los foros y chats de internet discusiones entre sumisas hablando de "amitos", "pajilleros" y otras formas de ridiculizar o agredir a quienes pretenden usarlas como mero objetos sexuales. Frente a lo que parece, soy de la opinión que tales actitudes son mecanismos de defensa de una profundo malestar ante las propias emociones.
3.3.- Sumisas evitadoras-distantes
Generalmente la comunidad BDSM suele decir que "no son auténticas sumisas, sino masoquistas", en referencia a su nula entrega emocional. Dichas personas pueden adorar las sesiones muy ritualizadas, el dolor e incluso la ausencia de contacto sexual. Sin embargo es probable que no soporten facilmente las situaciones de humillación, y por supuesto es dificil que pretendan una relación estabilizada, siendo probablemente muy promiscuas.
3.4.- Amos ansiosos
Un Amo ansioso es una persona insegura que busca probablemente la tranquilidad emocional a través del control de la situación durante la relación. Pueden ser unos excelentes Amos en una primera etapa dado que se dedicarán en cuerpo y Alma a satisfacer las necesidades y deseos de sus sumisas. Pero a la larga, pueden convertirse en personas excesivamente demandantes, exigentes de pruebas de afecto o entrega, enfadándose si la sumisa no supera ciertos límites., o que interpretan inmediatamente como una falta de interés por su persona. Por otra parte, no hay que olvidar que una sumisa busca una persona segura y firme (lo que a veces confunden con alguien evitativo/distante) por lo que a la larga, este tipo de Amos pierden su encanto como tales, siendo muy probable que tiendan a "vainillizar" las relaciones D/s, o que puede hacer que su sumisa interprete como falta de interés por su parte (ansiosas) o una buena razón para abandonarlos (evitativas).
Muchos maltratadores son, sin saberlo, Amos dominantes ansiosos.
3.5.- Amos elusivo-temerosos
Amos que encuentran una cierta ansiedad ante la posibilidad de que su sumisa los abandonen, y salen huyendo. La huida puede consistir en infidelidades no pactadas, exigencia de límites inviables, etc... Muy ritualizadores y exigentes, demandan permanentemente el mantenimiento del protocolo. Aparentan distanciamiento y frialdad ante sus sumisas, pueden acabar arruinando una relación que ellos mismos desean por "hacerse demasiado el duro". Rígidos, poco expresivos, distantes, inicialmente pueden satisfacer las demandas eróticas de sus sumisas pero, salvo que éstas sean elusivo/escapistas, jamás dejarán satisfechos los aspectos emocionales de la relación. Amos que pretenden, por ejemplo, mantener varias relaciones simultaneamente, y que, cuando sus sumisas se plantan las abandonan para después suplicar su vuelta.
3.6.- Amos evitadores-distantes
Frialdad afectiva, distanciamiento emocional, promiscuidad. Aparentemente "el ideal" para una buena masoquista. A las buenas chicas les gustan "los chicos malos". Sin embargo los chicos malos sin corazón, pueden reultar letales desde el punto de vista psicológico. Si tu Amo no se implica lo más mínimo emocionalmente, si sólo te usa como un objeto, si carece de la más mínima empatía emocional contigo... ten cuidado.
El auténtico sádico psicopático probablemente se encuentre entre estos sujetos.

UNA CONSIDERACION FINAL
Sea como sea tu pareja, deberías aceptarla, si su comportamiento entra dentro de los límites razonables. Al igual que no puedes rechazar a alguien por ser rubio, moreno, gordo o bajito (dentro de ciertos límites, es obvio) no deberías plantearte el rechazo a priori de nadie por su manera de interactuar afectivamente contigo.

Amar es aceptar. Y casi todo el mundo se merece ser amado.
Amar es un verbo transitivo, que tiene una hermosa forma reflexiva: "amarse".


2 comentarios:

cibersan dijo...

esta muy chevere tu blog...

segui posteando...

ahi te dejo para que lo cheques:

www.tumentepoderosa.blogspot.com

fer

kaya dijo...

Muchas gracias, cibersan, eres muy amable :))
Te devuelvo la visita ;)
Un saludo afectuoso
kaya