Fetichismo y Bondage en Pakistán

Estos días nos hemos encontrado una historia curiosa, algo tan surrealista como una fábrica de productos fetichistas y bondage afincada en Pakistán. Con vecinos como Afganistán e Irán, este país tiene un 97% de población musulmana y sufre sin duda las influencias de los talibanes.
Aún con este temible escenario los hermanos Qadeer poseídos por el afán emprendedor y las ganas de salir de la pobreza decidieron hace años comenzar a fabricar todo tipo de accesorios en cuero para los aficionados al spanking y el bondage como pueden ser: mordazas, corsés, látigos, etc.
Desde Karachi la empresa AQTH comercializa productos a todo el mundo, principalmente Estados Unidos, Alemania y Países Bajos. Facturan un millón al año con clientes occidentales. Sin embargo sus empleados poco o nada saben del verdadero uso de las prendas y objetos que fabrican. Sin ir más lejos, los columpios eróticos dan por hecho que son una especie de hamacas o sillas para relajarse.
Dadas las circunstancias el propio departamento de diseño permanece aislado al resto de trabajadores, aún y con esas las noticias han acabado llegando fuera de las paredes del taller y no han sido pocos los problemas que han tenido ya con sus vecinos de la mezquita… en cualquier caso nada que no arregle un soborno.
Los hermanos Qadeer parece que se lo toman con filosofía y entre risas proclaman su punto de vista:
"El sexo es un instinto básico, como la comida, y en la comida cuantas más especias más sabrosa, así que nuestros productos son al sexo lo que las especias a la comida"

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New York Times Syndicate Video

Puedes encontrar el reportaje completo en The New York Times: "Cracking the Whip in Pakistan" by Adam B. Ellich

Prácticas BDSM: El Caning

Las varas tienen una reputación merecida como arma de terror de la época Victoriana. Para la mayoría de los sumisos, significan un castigo severo; Si tenemos cuidado y paciencia, pueden utilizarse de una manera cariñosa y sensual. La misma flexibilidad de la vara permite que los golpecitos ligeros se puedan dar con un control perfecto, en el caso del juego sensual, los movimientos ligeros son más frecuentes y de menor fuerza, las varas suelen ser de mimbre o de bambú.
El estilo es una cuestión de confianza, de paciencia, y de delicadeza. Si no puedes ganar, mantener, y merecer la confianza del sumiso, todo fallará o no llegará a donde puede llegar.
En cuanto a la paciencia, no comiences una escena de este tipo si no tienes al menos una hora disponible, o mejor aún dos, ¿Delicadeza? Bien, en dos ocasiones los sumisos se han dormido mientras eran azotados. Eso es delicadeza.
No me estoy jactando, y no estoy diciendo que yo sea un dios del Caning. Es realmente cierto, por eso estoy escribiendo esto.
Una sola vara puede dar una sinfonía entera de sensaciones. Un pequeño movimiento tras una caricia momentos antes del impacto acentuará la sensación superficial.. La misma clase de movimiento llevado más allá del momento del impacto, tendrá mayor penetración.
La mayor intensidad se provoca con el extremo o toda la longitud de la vara, en este caso, en un golpe fuerte, pueden producirse marcas, en un golpe ligero esta parte de la vara apenas causará sensación. Más cercana a la mano del Dominante, la vara se mueve más lentamente y la sensación puede ser similar a un masaje.Esto permite mantener el ritmo y la atmósfera de la sesión.
La extremidad de una vara se puede utilizar de muchas maneras, puede dañar o puede tan sólo rozar, los golpes con el extremo pueden utilizarse en la palma de los pies, los músculos entre la espina dorsal y el hombro…
Un movimiento tradicional en cualquiera de estas áreas cruzaría el área de los huesos, causando contusiones del hueso y el dolor no es en absoluto erótico; ¡Así que no intentes actuar con fuerza a menos que estés completamente seguro de tu puntería!!!, los golpes ligeros del extremo de la vara son mucho más seguros y se sienten como un masaje.
Cuando una persona entra en el subspace como espero enviarlos, el mero hecho de mantener su equilibrio es un distracción. Hacer que descansen sobre una mesa será lo mejor para el Dominante en escenas largas, las mesas de masaje son ideales para esto, porque son fuertes y tienen la altura apropiada, será necesario ponerle un acolchado si la mesa no lo tiene, se debe poner una sábana limpia y una almohada.
La segunda opción es a nivel del suelo; en un colchón o un cojín de goma espuma. Así el Dominante se podrá arrodillar al lado del sumiso. En la mesa o en el suelo, será bueno tener espacio por todos los lados, para poder cambiarse de sitio, para mantener el caning simétrico. También, permite que la otra mano toque sobre cualquier parte del cuerpo del sumiso, puedes frotarle ligeramente, darle masaje, acariciarle, jugar con su entrepierna, acariciar su cara, dar masaje a su parte posterior, al pelo, a la nuca, jugar con tus dedos entre sus dientes….
El caning puede ser difícil si el sumiso está de pie, sobre todo si el Dominante es más alto, hay en este caso una tendencia a que los golpes caigan demasiado arriba. También en esta posición es difícil de alcanzar el golpe dulce, el inclinar una rodilla puede ayudar en el juego, el sumiso puede subirse a algún sitio; si tienes los medios, la experiencia y conocimientos técnicos suficientes, la suspensión puede ser también una manera de tener al sumiso más alto.
Intenta evitar las posiciones dobladas tradicionales para el caning, donde el sumiso se agacha o se dobla sobre una silla. El tener la piel estirada hace que sea mucho más sensible. Los azotadores Victorianos deseaban propinar una paliza, nosotros deseamos un azote sensual, y tratamos de evitarla. Las columna y las articulaciones son muy sensibles y algún golpe demasiado fuerte, puede ocasionar una inhabilidad dolorosa para el resto de la vida.
Las nalgas son un área perfecta para los golpes fuertes, cuando el cuerpo del sumiso está recto.

TÉCNICA DE CALENTAMIENTO
La condición previa para un viaje al cielo de las sensaciones, es relajar al sumiso profundamente, que confíe en ti, no anticipándose al movimiento siguiente, sino aceptándolo, si no se calienta al sumiso, será más difícil y más lenta su entrada en el subspace, ya que su instinto de supervivencia gritará que se está produciendo un daño; un buen sumiso deseará que la sesión vaya bien y tratará de controlar el pánico y el nerviosismo, para este estilo particular de juego el Dominante debe ir ganando la confianza del sumiso suavemente, hasta conseguir que el sumiso apoye más que desafíe, y ponga empeño en centrarse y aceptar la escena.
Por supuesto, algunas personas se calientan mucho más deprisa que otras, yo normalmente en las negociaciones iniciales utilizo la palabra segura del semáforo, y con el verde puede indicarme que desea que continúe.
Mientras comenzamos, me gusta prometerle que la intensidad crecerá gradualmente - algo como “ningún golpe será más duro que el tercero más duro que hayas recibido ya”-, esto le ayuda a relajarse, pero debes cumplir esta promesa, las sorpresas harán que vuelva a tensarse.
Normalmente empiezo con un masaje ordinario. Exploro los músculos de la parte posterior, las nalgas, las piernas…, para saber si hay puntos tensos y tomándome el tiempo necesario para relajarlos y así establecer una expectativa de placer con mi tacto. El masaje es sí mismo es un disparador de endorfinas y no supone ninguna amenaza. Cuando un sumiso es nuevo en esta técnica, esto puede relajarlos, hace que confíen en ti desde el principio, y debes darle la confianza de que habrá una recompensa por explorar contigo esta técnica.
Después de alcanzar la relajación de cualquier punto tenso, presiona con las yemas de los dedos las zonas musculosas del sumiso como si fueras un pianista, con una o ambas manos, durante un buen rato, en la espalda, en la parte inferior de las nalgas y los muslos. Esta clase de sensación es un puente perfecto entre el masaje y el azote, sobre todo con principiantes.
Ahora comienza con la vara, golpeando muy muy ligeramente sobre las áreas que acabas de calentar con el movimiento de percusión. No golpees ningún área de hueso, al menos durante un rato, luego utiliza el extremo de la vara para alcanzar los huesos cercanos al costado, los golpecitos deben ser menos fuertes que los que has dado con las yemas de tus dedos, la idea es no romper la relajación y que la confianza siga intacta. Junto con estos golpecitos intercala algún toque de “redoble”, como si fuera el aterrizaje de multitud de mariposas al mismo tiempo, es un contraste maravilloso junto con golpes más fuertes, y traerá una acumulación de endorfinas.
Intercala golpecitos, golpecitos dobles, redobles rápidos de varias intensidades… Tu meta ahora es doble. Estás intentando enseñar al sumiso que no puede predecir tus movimientos, pero que no importa porque no le harás daño. Es un ejercicio no-verbal de confianza. Hecho con cuidado, puedes conseguir del sumiso una maravillosa aceptación de lo que sucede, y la llave del subspace estará en tu mano.
Otra llave al subspace es la respiración, la respiración profunda controla el pánico, y esto es vital .El pánico es realmente la porción desagradable de dolor; el pánico aleja la posibilidad de sensaciones fuertes, todas las cosas maravillosas que se pueden hacer con sensaciones fuertes…
Si tu sumiso ha practicado yoga, meditación, o algo similar, recuérdale esa respiración profunda, lenta, si nunca ha entrenado su respiración, entrénalo, si su respiración es corta y entrecortada, detente y ayúdale a respirar profundamente, a menos que se esté corriendo, en ese caso no debes interrumpirle, sino animarle.
Si tu otra mano continúa acariciando y masajeando constantemente, no sólo te servirá para relajar y confortar a tu sumiso sino que podrás notar las contracciones nerviosas, las tensiones, la relajación, especialmente con los sumiso que no se expresan demasiado, es la mejor información que puedes tener.
Si vocalizan observa si existe un tono agudo en su voz, si la tensión se va incrementando, algo no está funcionando, y probablemente el subspace no sea agradable, los músculos bajo tu otra mano deben estar cada vez más relajados, mientras procedes al caning, si no es así, también es una muestra de que no estás teniendo éxito, esto es evidente incluso en un sumiso silencioso.
Para ir incrementando la intensidad, un truco útil es después de un golpe fuerte, una lluvia ligera y rápida de redoble justo en el mismo área, esto distraerá al sumiso, y lo llevará otra vez al subspace, sin embargo el golpe más duró habrá llevado la sesión a un nivel más alto

TÉCNICA ADICIONAL DE CANING
Si tu entusiasmo ha abierto el camino hacia movimientos más fuertes, actúa con cuidado, las varas pueden parecer rígidas, pero un movimiento fuerte pueden doblarlas incluso 90 grados o más, el peligro es que los movimientos del Dominante, la dinámica de su cuerpo , el ímpetu del brazo crece exponencialmente con la velocidad, así que el cuerpo entero se inclina hacia adelante mientras se entrega a un golpe cada vez más fuerte, el siguiente movimiento se produce desde una distancia mayor que el anterior; es física, no puedes evitarlo, por eso debes entrenarte para compensar esto.
Puedes echar atrás un poco los pies o usar la parte posterior del codo o del hombro como parte de la oscilación, o apunta siempre de modo que el extremo de la vara aterrice en el centro de la nalga más lejana, nunca más allá, si deseas golpes más fuertes, debes practicar, aprende dónde aterrizará el golpe, y así aprenderás a corregir la puntería, se puede utilizar un amortiguador para practicar, quizás con algún tipo de terciopelo resistente. Cuando intentes probar con golpes fuertes con tu pareja, pon este tipo de amortiguador, y así los golpes serán inofensivos, y practica dando los golpes en las nalgas debajo de la columna y en la parte superior de los muslos.

CANING Y OTROS PLACERES
Conexiones sexuales:
Quizás un 25% de mujeres, y muy pocos hombres, pueden conseguir realmente orgasmos con esta técnica, otros no podrán culminar el orgasmo, pero pueden llegar a un punto muy alto. Las ondas expansivas hechas por una vara son direccionales -tienden a continuar en la dirección en que se golpeó- de hecho si colocas una mano debajo del muslo de tu pareja notarás el choque del movimiento de la vara pasar directamente a través de ellos. El “golpe dulce” en el pubis o a ambos lados del sexo, es dulce por esta razón, los golpes envían ondas a través del entramado de músculos, nervios y tejidos finos, que están directamente implicados en el entusiasmo sexual. Muchos sumisos gozarán de un ritmo constante de pequeños golpes, especialmente si las ondas se expanden hacia arriba y en la parte delantera, algunas sumisas lo han calificado como un efecto vibrador.
Una buena muestra de esto es que un sumiso echado boca abajo comienza a levantar y bajar sus caderas con un ritmo constante que quizás quieras seguir, o utiliza la otra mano para dar masajes en la pelvis y a los lados de la espina dorsal.

Si amas el juego serio de D/s encontrarás varios roles para aplicar el caning y quizás pasar a otros, teniendo preparado al sumiso para asumirlos, en todo caso el caning puede conducir al sumiso a un estado sumiso muy profundo.


Autor: CrisomLord
Un rincón del Paraíso.

Amor y BDSM

Uno de los más frecuentes errores que solemos cometer es pensar que Amar es meramente un "sentimiento", una "sensación", algo que nos llega y se va, que escapa a nuestro control. El Amor es una palabra grande que engloba muchas cosas: emociones, actitudes, comportamientos e ideas culturalmente construidas. El Amor es además algo dinámico, que evoluciona y muta a lo largo de la vida, y que evoluciona, involuciona, o muta con el tiempo vivido con una determinada pareja.
Según la teoría triangular de Sternberg (1986) el Amor adulto maduro debe descansar sobre tres pilares: pasión, intimidad y compromiso. Cuando falta alguno de dichos pilares, tenemos formas menores de amor, o comportamientos que ni siquiera podemos llamar de dicha manera.

1.- Las diferentes facetas del Amor y el BDSM.
1.1.Pasión y BDSM
A cualquier pareja Amo/sumisa se le supone la pasión, como al soldado el valor. Todos los que nos implicamos en el BDSM lo hacemos, de una u otra forma movidos por la búsqueda del placer ansiado, de la sexualidad alternativa, de la emoción intensa y arrebatadora. Si algo nos diferencia del resto de los mortales es que hemos dado un paso más allá de "lo razonable" para vivir este tipo de sensaciones. Pero si es sólo eso lo que recibes y/o das de tu Amo o sumisa, tienes sólo un capricho pasajero, no le llames Amor. Y no te extrañe que uno de los dos decida dejar la relación, o incluso intercambiarte por otro/a. La pasión es breve, tiene plazo, se termina. El proceso técnicamente se conoce como "habituación" y es un mecanismo muy sencillo de aprendizaje por el que los estímulos repetidos acaban produciendo cada vez menos efecto. Naturalmente pueden inventarse nuevas situaciones, buscar saltarse ciertos limites, indagar, crear, inventar..pero al final, todo sonará familiar y repetitivo. Si no quieres que tu relacion BDSM acabe.. busca más cimientos.
1.2..- Intimidad y BDSM
Hay aspectos del BDSM que favorecen en extremo la intimidad de la pareja. Para empezar, Amo y sumisa se han confesado los más "inconfesables" deseos: a través del diálogo y/o tests, han definido lo que desean vivir, lo que no desean vivir y en que grado. Incluso han podido plasmar dichas inconfesables confesiones en un contrato. Un Amo puede conocer aspectos de su sumisa, y una sumisa de su Amo, que ni su más íntimo amig@ conozca.
Dada la facilidad para intimar, crear un círculo íntimo de pertenencia, no es infrecuente que dicha intimidad extrema unida a la pasión, dé lugar, en la mayoría de las parejas BDSM, a relaciones "románticas" desde muy pronto: "Soy solo tuya, puedes hacer de mi tu más fiel servidora" es toda una declaración de deseo unido a intimidad. El romanticismo está bien... pero tiende a idealizar en exceso al otro.
Sin embargo, el BDSM no es sólo una práctica íntima entre dos personas. Muchos practicantes del BDSM, entre los que no me encuentro, procuran vivir esta tendencia perteneciendo a un grupo de referencia, "socializándose". Y no es infrecuente las prácticas o sesiones en grupo, las subastas, cesiones y e intercambios de sumisas. Prácticas a las que no hay nada que objetar salvo que, evidentemente, suponen un comportamiento que dificultará probablemente alcanzar o mantener un cierto grado de "intimidad". En ausencia de intimidad, puede darse un tipo de relación que Sternberg llama "Amor Fatuo": parejas que vivien comprometidas en un juego permanente muy reglado, compartido en grupo y sin verdadero conocimiento e intimidad con el otro.
1.3.- Compromiso y BDSM
Inicialmente casi todas las parejas BDSM parecen comprometerse, incluso antes de haberse conocido en persona, para largos periodos. Mediante contratos más o menos detallados, ceden o toman el control del otro. Muchas personas "representan" mediante un juego de rol el compromiso que no están dispuestos a adquirir en su vida real. Collares contratos, rituales de iniciación, tatuajes y piercings se convierten así en una simbología vacía como sustituto light del verdadero compromiso personal.
Como Amo, debes comprometerte en la educación de tu sumisa, en conocer y atender sus necesidades afectivas, sexuales y personales.
Como sumisa, deberías comprometerte con el servicio, la felicidad de tu Amo.
Sin compromiso, se puede vivir una experiencia muy romántica, apasionada y emocionante, pero o no la confundas con el verdadero Amor.

2.- Los estilos de apego afectivo.
Al psicólogo inglés John Bowly debemos la popular teoría del apego, teoría que inicialmente se desarrolló en un contexto psicoanalítico para posteriormente enmarcarse en una de tipo evolucionista/etológico.
En lo esencial, la teoría del apego sostiene que en el caso de la especie humana, las crias tenderán a la aproximación o evitación de la figura materna (o de un adulto significativo) en función del tipo de interacción que la madre realiza con la misma. Así, las madres que atienden de forma adecuada las necesidades de sus bebés, estando siempre disponibles y cariñosas, producirán un tipo de individuos "seguros". Aquellas madres que no atienden o incluso rechazan a sus crias en su primera infancia, harán que éstas se comporten siguiendo un patrón evitativo. Finalmente, aquellas madres ambivalentes, que en determinados momentos son accesibles y próximas y en otros lejanas y/o rechazantes, producirán en sus crías un tipo de apego "ansioso".
Hacia finales de los ochenta, la teoría del apego comenzó a utiizarse como descripción de patrones característicos de las relaciones amorosas adultas, gracias al trabajo pionero de Shaver y Hazan, (1987).
Imaginemos que comienzas una relación de pareja. Inicialmente, la atracción que esa persona te despierta te moverá a aproximarse a ella. Pero el otro puede aceptarte o rechazarte. Por lo que desde el principio se produce una situación de aproximación-evitación. En el conjunto de tus relaciones afectivas, has podido vivir esas dos circunstancias, aspectos positivos y negativos de las relaciones, éxitos o fracasos. Pero, además, esos aspectos "negativos" has podido vivirlos con una mayor o menor carga de ansiedad. No es lo mismo la ansiedad de un abandono de la pareja que la que puede producir una situación de maltrato físico o psicológico.

Una persona que haya obtenido gratificación y seguridad en sus relaciones, tenderá a aproximarse y a disfrutar de las mismas: son las personas "seguras". Si, por el contrario, la persona ha vivido malas experiencias en sus relaciones afectivas, empezará a desarrollar un cierto patrón de aproximación-evitación. Si simplemente ha tenido malas experiencias por pérdidas o desamor, es posible que predomine el componente de aproximación junto con la ansiedad por la pérdida de la pareja, dando lugar a amantes "ansiosos". Si las malas experiencias continuan o fueron inicialmente muy intensas, es posible que el componente evitativo empiece a predominar sobre el aproximativo, pero, además, persista la ansiedad: son las personas "elusivo/temerosas". En una fase final, o tras experiencias muy traumáticas es posible que la persona evite siempre la relación afectiva íntima (no necesariamente la sexual) y no tenga por lo tanto nada de ansiedad. Son las personas de estilo "evitador distante".
2.1.- El apego "seguro"
Estos adultos se muestran autónomos y pueden vivir en soledad sin problemas, aunque no rehuyen una relación afectiva y la aceptan cuando se presenta la ocasión. Aman y se dejan amar y, si por cualquier circunstancia la relación se acaba, se recuperan razonablemente bien de la pérdida. Se muestran más capaces de formar pareja, abrirse emocionalmente y llegar a compromisos. Generalmente prefieren las relaciones sexuales con personas con las que previamente han intimado y/o guardan una cierta relación afectiva. En términos generales son las personas ideales como parejas.
2.2.- El apego "ansioso"
Estos sujetos soportan mal la soledad, suelen ser muy dependientes de sus parejas, a las que prodigan una gran cantidad de cuidados. Pero suelen ser exigentes y a menudo sienten celos, y/o miedo a perder la relación. Inseguridad, dificultad para vivir sólos y dependencia emocional de la pareja suelen ser las características específicas. Generalmente suelen implicarse afectivamente de inmediato tras una serie de relaciones sexuales satisfactorias, no siendo muy promiscuos dado que suelen "agarrarse a un clavo ardiendo" y tratan de asentar las relación con cualquiera que les haga caso.
2.3.- El apego "elusivo temeroso "
Aunque aparentan una gran autonomía y parecen preferir la soledad, son en general personas con una gran inseguridad personal que han aprendido a evitar la intimidad emocional. Se defienden de la ansiedad que les produce dicha intimidad emocional superficializando las relaciones y tratando de "normativizarlas" mediante reglas o rituales más o menos rígidos. evitando profundizar en ellas. Suelen mostrar alexitimia, es decir, grandes dificultades para describir verbalmente sus estados emocionales. Sexualmente prefieren las relaciones esporádicas y poco comprometidas, en donde haya poca intimidad emocional.
2.4. El apego "evitador distante"
En una última fase, o como consecuencia de experiencias muy traumáticas, el adulto humano puede rehuir sistemáticamente cualquier relación amorosa. Aparentemente seguros y distantes, estos individuoas suelen caracterizarse por una total ausencia de sintonía emocional con sus parejas, parejas a las que abandonan con suma facilidad sin sentir gran sensación de pérdida. Sexualmente son de una moderada promiscuidad, dado que, incluso prefieren, en muchos casos evitar el sexo por los peligros emocionales que conlleva... Evidentemente, se trata de personas con un serio trastorno de su afectividad.

Personalmente me inclino a pensar que los patrones comportamentales descritos anteriormente deben considerarse arquetipos que sólo son trasladables a las relaciones sentimentales reales si tenemos en cuenta ciertas consideraciones:
1)Probablemente, la relación temprana infantil determina un "rasgo de personalidad" que puede afianzarse o no durante la adolescencia.
2) Las relaciones de pareja se ven influidas y cambian con la propia experiencia del sujeto en su biografía amorosa.
3) Una persona puede tener determinados rasgos de un estílo y otros de otro. O incluso puede interaccionar con estilos diferentes en función de las características de la pareja.
4) Los estilos de apego inadecuados son modificables, mediante una buena terapia psicológica (en caso de grave trastorno emocional o clara infelicidad del sujeto), o a través de experiencias positivas de pareja.

3.- Tipología del apego y BDSM.
Evidentemente, el ideal de cualquier relación de pareja, sea D/s o no, es la compuesta por dos personas emocionalmente "seguras". Sin embargo, estos ciudadanos no suelen abundar, especialmente en los tiempos que corren, en los que las relaciones paterno-filiales se han ido deteriorando como consecuencia de las demandas laborales, la incorporación de la mujer al mundo laboral, el escaso tiempo compartido y la posibilidad legal de romper con facilidad cualquier compromiso matrimonial. Lo que hemos ganado en libertad -bendita sea- lo hemos perdido en seguridad.
3.1. Sumisas ansiosas
La literatura suele incluir a las mujeres de tipología "ansiosa" como el prototipo de persona que se implica en relaciones de tipo D/s. Personalmente creo que es un estereotipo, pero, como todo tópico suele responder a una gran verdad: abundan las sumisas "ansiosas". Debe tenerse en cuenta que tal ansiedad sólo se manifiesta en las relaciones afectivas, por lo que en el resto de las circunstancias de la vida pueden ser unas personas absolutamente seguras de si mismas. Una sumisa ansiosa mostrará un alto grado de dependencia emocional de su Amo, tratará de conseguir su atención, cuidados y mimos mediante cualquier método. Probablemente sea capaz de ceder en sus límites más allá de lo razonable y tienen ensoñaciones del tipo 24/7. En manos de un desalmado, pueden convertirse en auténticas víctimas.
3.2.- Sumisas "elusivo-temerosas"
Probablemente sea esta la tipología que más abunde. Ante la ansiedad ante sus propias emociones, buscan ceder el control -y muchas veces la responsabilidad- de lo que ocurra en la relación de pareja. Pero evitan comprometerse en exceso. Son sumisas irreales que ceden el control pero a su vez escapan en cuanto notan que dicha situación les afecta a nivel emocional. Mantienen relaciones ambivalentes con su Amos: de aqui a aqui los adoran, de aqui a aqui los detestan y tratan de "bajarlos del pedestal". No es infrecuente leer en los foros y chats de internet discusiones entre sumisas hablando de "amitos", "pajilleros" y otras formas de ridiculizar o agredir a quienes pretenden usarlas como mero objetos sexuales. Frente a lo que parece, soy de la opinión que tales actitudes son mecanismos de defensa de una profundo malestar ante las propias emociones.
3.3.- Sumisas evitadoras-distantes
Generalmente la comunidad BDSM suele decir que "no son auténticas sumisas, sino masoquistas", en referencia a su nula entrega emocional. Dichas personas pueden adorar las sesiones muy ritualizadas, el dolor e incluso la ausencia de contacto sexual. Sin embargo es probable que no soporten facilmente las situaciones de humillación, y por supuesto es dificil que pretendan una relación estabilizada, siendo probablemente muy promiscuas.
3.4.- Amos ansiosos
Un Amo ansioso es una persona insegura que busca probablemente la tranquilidad emocional a través del control de la situación durante la relación. Pueden ser unos excelentes Amos en una primera etapa dado que se dedicarán en cuerpo y Alma a satisfacer las necesidades y deseos de sus sumisas. Pero a la larga, pueden convertirse en personas excesivamente demandantes, exigentes de pruebas de afecto o entrega, enfadándose si la sumisa no supera ciertos límites., o que interpretan inmediatamente como una falta de interés por su persona. Por otra parte, no hay que olvidar que una sumisa busca una persona segura y firme (lo que a veces confunden con alguien evitativo/distante) por lo que a la larga, este tipo de Amos pierden su encanto como tales, siendo muy probable que tiendan a "vainillizar" las relaciones D/s, o que puede hacer que su sumisa interprete como falta de interés por su parte (ansiosas) o una buena razón para abandonarlos (evitativas).
Muchos maltratadores son, sin saberlo, Amos dominantes ansiosos.
3.5.- Amos elusivo-temerosos
Amos que encuentran una cierta ansiedad ante la posibilidad de que su sumisa los abandonen, y salen huyendo. La huida puede consistir en infidelidades no pactadas, exigencia de límites inviables, etc... Muy ritualizadores y exigentes, demandan permanentemente el mantenimiento del protocolo. Aparentan distanciamiento y frialdad ante sus sumisas, pueden acabar arruinando una relación que ellos mismos desean por "hacerse demasiado el duro". Rígidos, poco expresivos, distantes, inicialmente pueden satisfacer las demandas eróticas de sus sumisas pero, salvo que éstas sean elusivo/escapistas, jamás dejarán satisfechos los aspectos emocionales de la relación. Amos que pretenden, por ejemplo, mantener varias relaciones simultaneamente, y que, cuando sus sumisas se plantan las abandonan para después suplicar su vuelta.
3.6.- Amos evitadores-distantes
Frialdad afectiva, distanciamiento emocional, promiscuidad. Aparentemente "el ideal" para una buena masoquista. A las buenas chicas les gustan "los chicos malos". Sin embargo los chicos malos sin corazón, pueden reultar letales desde el punto de vista psicológico. Si tu Amo no se implica lo más mínimo emocionalmente, si sólo te usa como un objeto, si carece de la más mínima empatía emocional contigo... ten cuidado.
El auténtico sádico psicopático probablemente se encuentre entre estos sujetos.

UNA CONSIDERACION FINAL
Sea como sea tu pareja, deberías aceptarla, si su comportamiento entra dentro de los límites razonables. Al igual que no puedes rechazar a alguien por ser rubio, moreno, gordo o bajito (dentro de ciertos límites, es obvio) no deberías plantearte el rechazo a priori de nadie por su manera de interactuar afectivamente contigo.

Amar es aceptar. Y casi todo el mundo se merece ser amado.
Amar es un verbo transitivo, que tiene una hermosa forma reflexiva: "amarse".


Para Ti


¿No has visto descender desde la altura
de la montaña, entre tupidas lianas,
dos fuentes de agua pura
que al llegar a la paz de la llanura
se buscan y se abrazan como hermanas?
Separadas nacieron, separadas
bajaron por los recios peñascales
como si en vez de alegres camaradas
se dijese que fueran dos rivales.

Pero la suerte quiso
que las dos se acercaran de improviso
al bajar por las ásperas pendientes,
y al hallarse tan cerca sus corrientes
descorrieron el velo de sus brumas,
y al verse, sonrieron
y algo muy en secreto se dijeron
en la armoniosa voz de sus espumas.

Así empieza la lucha desde lo alto
de la montaña que el idilio ampara;
si las acerca un salto
otro salto más luego las separa,
así fueron bajando de la altura
buscándose y huyendo,
suspirando unas veces y otras riendo
hasta encontrar la paz de la llanura.

Y al llegar a la vega que sonriente
como un lecho magnífico se abría
se enlazaron las dos eternamente
bajo la hermosa claridad del día;
así son nuestras almas: lentamente
la tuya irá acercándose a la mía!


El idilio de la montaña (Fragmento)
Demetrio Fábrega




Zweitfrau "Intensiv"

... 12 de Mayo

No voy a decírtelo...

Esto no es una declaración de amor, ni las palabras que se dicen cuando no se sabe que decir.
No es el resultado de noches de miel y azahar, ni días de sol abrazándonos.
Esto no son frases escritas sin pensar, ni la búsqueda de ningún destino, no es una esperanza disfrazada, ni la añoranza que me envuelve.
No es que quiera escucharlo de tu boca aunque me guste como lo pronuncias. No es una respuesta, ni la pregunta, ni el principio de un sueño.
Sólo es el resumen de lo que siento, de punzadas que a veces duelen y otras en cambio me hacen cosquillas y sonrío. De mi desierto en tus labios, la paz que he deseado, saber que después de horas de vuelo sólo quiero aterrizar en tu pecho.
Sé que hay mil canciones que dirían lo que ahora mismo no voy a decirte, porque ya sabes que dice mi mirada cuando se cruza con la tuya.
Sólo es para decirte que acamparé eternamente en tu alma, si me lo permites, que seré polizón de tu corazón, cómplice de tus sueños, el agua sobre tu piel, la palabra que no encuentras, el silencio en el que descanses cuando no quieras escuchar nada.
No voy a regalarte la luna, porque es inalcanzable, no voy a prometerte un palacio en las estrellas ni te llevaré al fin del mundo porque yo todavía no encontré el camino.
Sólo voy a regalarte los pedacitos que encontré de mi corazón, mi regazo para que te refugies por si llueve y un sendero todavía no andado, donde veo tus huellas junto a las mías.
No tengo frases hechas, ni poemas sin sentido, ni finales de película, ni falsas promesas. No puedo prometerte la noche perfecta en un hotel de cinco estrellas, ni una cena en el mejor restaurante. No voy a llenarte la casa de mil rosas o regalarte un diamante en San Valentín.
Sólo esperaré que tu vengas, llenaré tu piel de mis besos, susurraré en tu oído que te amo mientras duermes. Acunaré tus sueños, rociaré de caricias tu almohada para abrazarte aun cuando esté lejos. Te regalaré mis mejores momentos, llenaré tus rincones con sonrisas, te dejaré mi mirada para cuando quieras cerrar tus ojos.
No voy a decirte que estaré contigo toda la vida. Sólo voy a dejar que un día me mires, mirando el cielo junto a ti y descubras que sigo a tu lado, a pesar de todo... O tal vez, gracias a todo.



Publicado por CIERTA DESCONOCIDA en julio ´07
De su blog: ciertadesconocida.blogspot.com

Rompiendo Moldes

Hoy me he levantado especialmente agresiva. Dentro del equilibrio.
Es como cuando uno ve una película del Seagal y se siente el famoso coleta dando mamporros a los malos... se contagia ese cierto aire del héroe de ficción que ni le duelen los golpes ni se despeina.
Y en esa euforia, respondo a mis voces amigas que generosamente quieren saber mi opinión.
Salimos de éste cascarón y tenemos dos opciones... o quedarnos dentro de él , o romper el huevo que nos aprisiona y volar.
Hemos optado por volar, y me alegra, me hincha de gozo.
Rompemos moldes a todas horas a sabiendas de que la canalla no nos comprende, y me vuelve a hinchar de gozo. Triunfante ante mi rebeldía, contraria al sistema.
Explícame me dice de nuevo mi pupilo... ¿Como puede uno sentirse libre entre barrotes?
Sólo uno es libre cuando no ve con los ojos, sino con el corazón.
Sólo es uno libre cuando sabe elegir y no dejar que elijan por él.
Y el que yace dentro de los barrotes es feliz en su aparente prisión, en su jaula de libertad...
Explícame cómo un Amo puede tener varias sumisas?...
Confieso que me puso en un aprieto... cierto es que poder, puede. Más debe cuestionarse que si bien ésta relación como se siente realmente es de dos, hay que llevar muy bien amueblada la cabeza para disfrutar con varias. No por el dominante cielo, sino por el sentir de las sumisas.
Un buen dominante nunca dejará de lado los sentimientos que provoca, la adoración que puede desencadenar en varias personas, y lo que eso conlleva.
Éticamente hay que estar muy preparados. Todos. El, y ellas.
Verás, pienso que una sumisa alcanza tal grado de sentir que el dominante aunque desee comprender, no podrá ponerse nunca en su lugar... y ésto provoca un problema:
Solamente cuando el placer es transmutado en amor, la relación va bien. Ahora bien, si el placer se convierte en dolor, y no me refiero al físico, entonces habremos fallado.
Juega con los cuerpos
Nunca juegues con las almas.
Ansía su entrega
No provoques la misma.
Aún, perritas y perritos siguen siendo humanos.
Perversamente le digo:
Deseas eliminar sentimientos de celos, angustia, dolor de corazón?... entonces querido mio, no hagas una sumisa... HAZTE UNA ESCLAVA.
El esclavo no siente celos, el esclavo no se cuestiona, no pregunta, no pide... sabe únicamente a quién pertenece. Y ahí, es feliz.
Pero, recueda, solo AHÍ.
Nunca en otro sitio.
Un buen dominante piensa por dos, siente por dos, decide por dos, razona por dos.
Un buen dominante exige porque dá.
Sonríe, linda mirada,
Me metí dentro de la jaula... y me salgo y me gusta.
Así debe ser, rompiendo moldes entre la sociedad.
Respetando sin embargo lo que nadie respeta, amor. El corazón.
Ese es el misterio.
De nuevo mi pequeño tiembla,
cosquillitas en la barriga,
temblor en sus labios,
excitación perfumada...
Sonreímos.
Duro, eh?
Pero lindo, verdad?
Y que ocurre si el Dominante se enamora Mistress?...
Ufffff, espera, pequeño, ahí me das.
Hace mucho tiempo pensaba que eso era improbable, que una relación así debilitaría el poder del Amo... hoy, sé que no es así.
Al contrario,
Cuando el Amo ama, aún es más duro,
Cuando el Amo siente, es más exigente,
Cuanto más quieres a tu esclava... más le pides, más la disfrutas, más la usas, más la posees, más la tienes...
Eres más perverso?... jajajajaja
Sí, por qué no?
Sabiendo de antemano que cuánto más perverso seas más te adorará.
Rompiendo moldes, fíjate,
No olvides ésto,
Un sumiso siempre perdonará que te pases... nunca que no llegues.
Ahora, medita,
demasiadas cuestiones sólo para cuatro cervezas...


Mistress Moon Sado
de su blog: "Diario de una mujer Dominante"

El miedo al compromiso

Cada vez más, nos encontramos en las consultas psicológicas a personas con cierta edad que no tienen pareja. Este aspecto es importante, ya que desean tenerla pero les da miedo comprometerse de por vida con alguien. Por supuesto, el factor edad es menos relevante para este problema, pues cada uno encuentra pareja en diferentes momentos y a diferentes edades...

Sin embargo, el hecho de querer vivir en pareja y no poder hacerlo por miedo, es un factor que nos descubre una personalidad peculiar que se puede tratar y mejorar con el fin de que el individuo consiga su objetivo.
Aparte de las personas que acuden a consulta con un propósito claro de mejoría, existen otras personas que parecen jóvenes eternos, los típicos amigos que no dejan de salir por la noche a discotecas y fiestas y que parece que mantengan la energía de los 15 años, cambiando a menudo de pareja, sin conseguir centrarse.
A pesar de que el grupo de referencia de estas personas avanza y forma familias, ellos siguen en la dinámica de hace años, sin existir un ápice de progreso en su dinámica habitual, como si estuvieran estancados. Todos los que les rodean se dan cuenta de ello e incluso, se lo comentan, pero es fácil encontrar, por su parte, una mala contestación, una gracia o una justificación desmesurada.

*Siempre poniendo pegas a las parejas
Estas personas suelen ser buenos conquistadores. Sin embargo, sus relaciones a menudo se rompen en poco tiempo por su miedo al compromiso. Este miedo se va a reflejar muy claramente en la retahíla de "peros" que van a encontrar en sus distintas parejas. Todas tendrán algún "pero" y no serán las ideales para ellos.
También es muy común que el nivel de exigencia de estas personas sea muy elevado. Mantienen el listón muy alto, con lo que es difícil que ninguna pareja consiga alcanzarlo. Por otro lado tendrán dificultades en expresar sus emociones, precisamente por ese miedo al compromiso y a que la pareja se crea más de lo que el otro desea.
Por ello, pocas veces demostrará sus sentimientos. La frase "te quiero" no estará en su repertorio y, por supuesto, las parejas se cansarán de no recibir nada y le abandonarán.
Necesitan controlarlo todo, pero no pueden hacerlo con una pareja, lo que les produce angustia y rechazo.

*Normas rígidas
Como una característica de personalidad importante, estarán sus "normas rígidas" de cómo tiene que ser una pareja. Si las cosas no salen o no son como ellos esperan, se frustrarán y tirarán la toalla sin luchar, ya que considerarán que su punto de vista es el correcto y que ellos no son los que tienen que cambiar.
Son personas muy controladoras y estando solos, consiguen controlar todo su entorno, pero cuando comparten su vida con otra persona, el control desaparece, ya que no pueden controlar al otro.
Aparecerá un miedo a las posibles consecuencias de sus conductas que no conocen, ya que serán situaciones nuevas vividas en pareja. Este miedo les provocará angustia y por supuesto, un rechazo a esa situación que les resulta tan poco protectora.
Romperán las relaciones una y otra vez por falta de estrategias para solucionar las cosas novedosas que se les planteen.

*Jóvenes eternos
Su afán de diversión y de fiesta no es más que una coraza para disimular el malestar que les produce su situación, pues son conscientes de su pasividad y de su poco avance, sobre todo cuando tienen con quienes compararse (amigos que se casan, que tienen familia, etc.).
Su dificultad para expresar emociones y sus normas rígidas de cómo tienen que ser las cosas, les impiden buscar ayuda y seguirán manteniendo el papel de jóvenes eternos, hasta que la presión encubierta mantenida durante mucho tiempo les provoque problemas emocionales, como la depresión.
Caerán en picado y su coraza se caerá con ellos, apareciendo entonces todas sus debilidades y todos sus miedos, a los que no sabrán hacer frente.

*Dificultades para comunicarse
Otra característica es su dificultad a la hora de comunicarse, ya sea con las parejas o con los amigos. Rara vez expresan sus ideales o sus discrepancias, manteniendo siempre la perfección.
No hablan de ellos ni profundizan, y sus conversaciones tratarán siempre de temas superfluos con el fin de dirigir la atención hacia otros temas y no hacia sus verdaderos miedos o dudas.
Con las parejas mantendrán una comunicación activa y conquistadora, pero poco concluyente, con vacíos y lagunas, y no se darán a conocer tal y como son, cosa que hacen con casi todo el mundo.
Tienen que mantener su rol de juerguistas por temor a ser criticados o minusvalorados por otros y así, no podrán expresar sus miedos con facilidad.
Aquí también aparece un miedo a sentirse inferiores o a que alguien conozca sus verdaderas emociones, con lo que el no compromiso ayudará a mantener intacta esta parcela tabú.

*Parecen ideales, pero no lo son
Parecen las parejas ideales a simple vista, entran mucho por los ojos y gustan a casi todos. Son atractivos, graciosos, comunicativos... Pero a la hora de la verdad, cuando aparecen problemas o cuando hay que hablar más en serio, no saben estar a la altura.
Cambiarán de tema y se saldrán por la tangente, provocando en los demás sospechas o extrañeza. Quieren pasar desapercibidos, pero al final todos hablarán de su comportamiento.
Probablemente, una vez alcanzada cierta edad, estas personas caen en un pozo sin fondo cambiando completamente su percepción de las cosas y dándose cuenta de sus debilidades.

*¿Cómo superar el miedo al compromiso?
Por supuesto, deberán ir tocando punto por punto y, probablemente, con ayuda de un profesional, todos los aspectos que hemos comentado más arriba. Necesitan:
-Llevar a cabo una cura de humildad. Expresar sus inseguridades a algún amigo les ayudará a descargar la presión y a comprobar que no pasa nada.
-Valorarse más a sí mismos, tal y como son, con sus defectos y con sus virtudes. Controlar la autocrítica será un aspecto a tratar.
-Buscar todos sus miedos y desmontarlos con razonamientos coherentes. Es más que probable que tengan muchas distorsiones y errores cognitivos.
-Regularizar su necesidad de control y permitirse ser más libres a la hora de realizar ciertos comportamientos. No es necesario que las cosas sigan siendo como se las han impuesto, pueden cambiarlas.
-Analizar sus historias familiares para buscar "porqués". Seguramente, proceden de una educación rígida con padres sobre protectores, con muchas normas y con críticas cuando se rompen dichas normas. Esto ayudará a la persona a darse cuenta de que muchos comportamientos no son suyos, sino inculcados desde la infancia, y que pueden cambiarlos porque sus padres ya no están en situación de poder criticarlos, pues ya es un adulto.


Autora: Vicenta Sanz Herrero
Psicóloga clínica