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La luz no puede existir sin la oscuridad.
No odies la oscuridad,
porque a través de ella... ves la luz.

La relación D/s como las relaciones vainillas, requieren vivirse conscientes y no dejarlas en piloto automático, confiadas a la magia. Se necesita que ambos miembros estén dispuestos por igual a afrontar la tarea de alimentar ese vínculo. Cada uno debe trabajar por ello con herramientas propias, pero es importante comprometerse, aceptar y asumir esa responsabilidad. Cuando ello no es así, es cuando uno de ellos sufre, cuando siente toda la inmensidad de ese dolor.

Las relaciones con los otros son una necesidad primaria de gran valor para la supervivencia. La conducta de apego apela a esa necesidad de establecer vínculos afectivos que nos proporcionan seguridad y satisfacción personal. Este comportamiento nace en las relaciones del niño y se extiende a la vida adulta del sujeto, que a partir de este vínculo construye el modelo de si mismo, de los demás y del mundo. Cuando esta necesidad se convierte en una obsesión, cuando el apego es excesivo, se habla de dependencia afectiva. Ineludiblemente en la relación D/s verdadera, surgen antes o después esos vínculos afectivos y ese apego.

Superar una ruptura puede ser muy difícil, pero no imposible. A veces el dolor de la pérdida se convierte en rabia. Si te quedas estancada en el enojo y el resentimiento, te vas a quedar ahí para siempre. Si conectas con tu dolor y lloras todo lo que tienes que llorar, si transformas tu rabia en dolor (que pena esto que pasó!) encontrarás un camino que te lleve a aceptar la realidad.

La mente te envuelve, te condiciona, te engaña, te hipnotiza con sueños del pasado, te ilusiona con sueños para el futuro, te presiona con los sueños de como deberían ser las cosas, te anima con sueños de grandes ambiciones propias y de otros...

Aceptar es perder la urgencia, dejar de pelearse con las cosas porque no son como yo quiero, es conectar con mi impotencia y es especialmente, dejar de querer controlar la realidad externa.
Cometiendo errores, uno llega a saber lo que es un error. Sabiendo lo que es un error, uno se acerca más y más a lo que es la verdad.

El tiempo es el enemigo, pasa lentamente, pero también es el aliado.
Necesitamos evadirnos del mundo, refugiarnos en la soledad de nuestro dolor, pero el cambio de esa situación solo es posible desde dentro. No importa lo que nuestra ex-pareja haga, diga. Dentro de nosotros es donde está la solución, el final de nuestro dolor. Debemos llegar a ser conscientes del ahora. Esta soy yo, este mi lugar, mi casa, mi barrio, mi ciudad, mi familia. Y puedo cambiar mi dolor desde dentro.

Que las personas nos valoren y nos traten adecuadamente no depende tanto de ellas como, especialmente de nosotros.
La clave de todo está en la propia responsabilidad, la aceptación y el desapego.

La culpa es mala compañía y caes en la tentación de descubrir que siempre hay alguien a quien se puede hacer responsable de lo malo que te pasa. En esta trampa es siempre el otro el que te está haciendo sufrir. Siempre es algo externo a ti. Y es probable que por un momento encuentres alivio al derivar la responsabilidad en otros.
Debes aprender, descubrir que siempre eres tú el principal responsable de lo que te sucede. Ya sea por omisión, por permitirlo, por...
En el mismo momento en que descubres quien es o que es lo que te hace sufrir, empiezas a tener otro problema, quizá más grave: ahora no puedes hacer nada para cambiarlo, ya no depende de ti.
Mientras tanto no aprendes, te repites ¿por qué? ¿Que hice mal? ¿Que dije? ¿Porque no? ¿Que solución puedo encontrar? ¿Como puedo ser feliz en esta situación injusta? ¿Como se puede ser feliz si él no se ocupa de mi, o si él....?
Excusas y excusas y excusas.

A partir de allí, solo hay 3 caminos:
a) Te vuelves una soñadora idealista, y empiezas a proclamar por el mundo que cuando la situación cambie, cuando sea justa, cuando la tortilla se vuelva, cuando te amen a ti, todo será felicidad. Y sostendrás frente a quien te escuche que, mientras eso no suceda, la felicidad es imposible.
b) Te vuelves paranoico y comienzas a fantasear tramas de confabulación para perjudicarte. Desarrollas estructuras cada vez más neuróticas para defenderte de su hostilidad o ensañamiento.
c) Decides asumir el timón de tu barco y te das cuenta de una vez y para siempre, de que tu vida depende ante todo de ti. Reconoces que ningún otro es culpable de lo que te pasa y si te ha dañado ha sido siempre con tu complicidad. Lo que eres, lo que vives y lo que haces es el resultado de tu propia creación.

Soy el responsable de mi vida, de todos mis sufrimientos, de mi dolor, de todo lo que me ha sucedido y de todo lo que me está sucediendo. Lo he escogido así. "Estas son las semillas que sembré y ahora recojo la cosecha, soy responsable...." Osho.
La responsabilidad te dejará sin nadie a quien culpar, te permitirá vivir el presente.

Aprendiendo a contactar con la vida de verdad, cuando bailes, lo harás con todo tu ser, cuando ames, amaras totalmente. Cuando estés aquí, estarás y si te vas, te marchas totalmente, pero nunca te quedarás a medias, ni pretenderás que cuando no estés los otros te recuerden.
Y debes hacerlo ahora, posponer es un truco de la mente que consigue responsabilizar al tiempo por lo que tú no te decides a encarar.
Tu vida debe cobrar una nueva dimensión, descubrir que puedes dejar de hacer lo que ya no quieres cuando tu quieras. Puedes entrar y salir de cada situación, de cada idea en cualquier momento que lo decidas. Eres vulnerable, pero no por eso frágil. Y en esa vulnerabilidad radica tu mayor fortaleza.

Con el tiempo aceptar la verdad de lo que es, y tu responsabilidad, te harán mas honesto, y tendrás menos miedo al abandono, al enfrentamiento, a la divergencia. Debes hacer cuanto hagas, con intensidad, óptimamente, lo mejor que sepas. Cuando deseches algo, por cualquier razón (tensión, ansiedad, angustia, dolor) debes abandonarlo sin aprovecharte de ello.
Deja atrás lo que no te interesa, no lo uses ni siquiera cuentes con ello, porque usándolo sabes que creas caminos para que eso vuelva una y otra vez...
La verdad no es amenazadora, solo desestructurante. No es peligrosa, es diferente. No hay que inventarla, solo descubrirla. No hay que esperar a que llegue a nosotros, ya está aquí. No se puede ver estando encima de ella, requiere perspectiva.
No necesitas tu mente para incorporarla, sino prescindir de ella. Ninguna otra cosa te impide el acceso a la verdad, solo tu propia mente.

Habrás oído por ahí aquello de: “Cuando espires, expulsa todas tus miserias, toda tu negatividad y cuando inspires, inhala dicha, positividad, felicidad, alegría". Es un error. El método de Atisha es justamente opuesto y acertado, "Cuando inspires piensa que estas inhalando las miserias del mundo entero. Toda la oscuridad, toda la negatividad, todo el infierno que existe en cualquier parte, lo estás inhalando. Y deja que tu corazón lo absorba. Cuando espires, exhala toda la alegría que poseas, toda la dicha que sientas, todas las bendiciones que puedas". Bebe todo el sufrimiento y vierte todas las bendiciones. Y quedarás admirado si lo haces. En el momento en que voluntariamente absorbes todos los sufrimientos, ya no son sufrimientos, porque tu corazón los transforma de inmediato.

Aprende, crece, porque lo único valioso que tienes, es aquello que no podrías perder en un naufragio. Solo lo que la muerte no se puede llevar es verdadero, todo lo demás es falso.
La idea de "tener" algo, sea dinero, inteligencia, poder, belleza, es la puerta que conduce a la dependencia, a la esclavitud. Cualquier cosa que poseas, si te importa demasiado tenerla, terminará poseyéndote a ti, porque desarrollarás el miedo a perderla. Desapégate de él.

"Cuando una puerta de la felicidad se cierra, otra se abre. Pero a menudo miramos tanto la puerta cerrada que no vemos la que se ha abierto ante nosotros". Hellen Keller.
"Que tu alegría no sea fruto de las circunstancias favorables, sino fruto de ti mismo". Periandro.

Hay que pensar en uno mismo, poner la prioridad en uno mismo significa tener en cuenta las propias necesidades y deseos, respetar y escuchar lo que dicen las sensaciones, el cuerpo, los propios pensamientos. Cuando aparece una sensación de desasosiego o malestar, es importante reflexionar sobre qué lo ha podido despertar. En muchos momentos es necesario adaptarse y renunciar a lo que se desea, pero en otros es igualmente importante poner límites y decir "no", porque de lo contrario uno se arriesga a jugar en contra de sí mismo.
Saber decir "no" es indispensable para no desgastarse y una forma de cuidarse uno mismo, para no hacer continuamente cosas que van en contra de lo que uno siente o evitar relaciones donde se es manipulado bajo diversas formas de chantaje.

Ahora me queda otra tarea, difícil. Me quedan los ejercicios. No acercarme al chat, auto-ocuparme al máximo, mantener la mente ocupada continuamente, poner al día aquellas cosas que han quedado atrasadas en casa, ponerme algunas pequeñas metas e ir cumpliéndolas. Dejar que el tiempo me ayude al olvidar. Porque aunque mi mente gana a mi corazón, mi corazón... sigue ahí.


Autora: denem mened
de su web denem.iespana.es

2 comentarios:

vidayaparte dijo...

Hola,

Cuando dejé ese escrito en la web que tenía, lo hice pensando en que muy poca ayuda había en el momento en que la pareja Bdsm se rompía, y yo conocía ese enorme dolor. Lo dejé a propósito para que hubiera quien pudiera pensar y tuviera una pequeña ayuda.

Hoy, 6 años después, encuentro este sitio y veo que mis palabras fueron lo suficientemente apreciadas para ser transcritas.

Ojalá se transcriban a muchos sitios y puedan servir de ayuda a mucha gente.

Gracias por ello.
corzaroja (antes mened_de_Denem)

kaya dijo...

Que agradable sorpresa, cielo.
Es un placer y un honor que la autora de este buenísimo escrito me visite y se alegre de verlo en mi espacio :)
Gracias por escribirlo porque es atemporal. Me ayudó en aquella ruptura que yo pensaba que era el final (aunque nunca volvió a ser "magia") y me volvió a ayudar hace poco (que releí los posts de aquel tiempo, incluido este) que ha sido el final definitivo de aquella relación.
Si, es dolor... decepción e incluso arrepentimiento de haber dado tanto a alguien que probablemente no lo merecía.
Pero todo pasa por algo y de los errores se aprende. "Lo que no nos mata, nos hace mas fuertes"
Hoy me siento fuerte y con ganas de vivir y de ser feliz y... no pienso en el pasado porque ya solo es eso... pasado ;)
Un millón de gracias por plasmar en palabras tan profundos sentimientos y regalárnoslos a tod@s, mi cielo... muchas gracias :)
Un beso gigante y mis mejores deseos.
Ah! y espero que sigas visitándome ;)