Manual del Propietario

*Tú y tu mascota
La relación entre un propietario responsable y cariñoso y una mascota feliz, plena y fiel es profunda y duradera, y puede darles muchos años de placer y satisfacción tanto a la mascota como al propietario.
Si estás leyendo esto, probablemente tengas un profundo interés en ser propietario de una mascota. Puede ser que estés pensando en adoptar una, y desees saber cuales son los factores a considerar para elegir la que llene tus necesidades. Idealmente, el futuro propietario comienza su búsqueda con una mirada honesta a sus propias necesidades, y a su habilidad para proporcionarle los cuidados adecuados.
Por otra parte, a veces la vida te sorprende con una mascota - un regalo - para el cual no habías hecho planes ni te habías preparado. Puede que nunca se te hubiera ocurrido que te podría gustar tener una mascota. Tal vez conocías a alguien por mucho tiempo antes de darte cuenta de que tenía cualidades de mascota.
Tu mascota ha preparado este manual porque valora la relación única que compartimos. Espera que los pensamientos e ideas aquí mostradas comprensión e impulsen más discusión, exploración y placer.

*Confianza
Confianza es la base de cada relación entre Propietario y mascota y se experimenta en varios niveles.
-Confianza en cuidar la seguridad:
Primero y principal, tu mascota necesita confiar en que la vas a mantener a salvo de daños físicos o emocionales duraderos. Necesita confiar en tus intenciones: que la valúas y no deseas dañarla. Necesita confiar en tu competencia: que no la dañarás por descuido o ignorancia.
-Confianza en mantener la disciplina:
Junto con la confianza de que la mantendrás a salvo, tu mascota necesita confiar en que vas a asumir la responsabilidad por su disciplina e imponerla. En una relación de intercambio de poder – ya sea una relación de una hora o por toda la vida – el regalo que te ofrece tu mascota es entregarte el control y servirte. Tu regalo para ella es aceptar controlarla y así liberarla. Cualquier desliz en su cuidado, entrenamiento o disciplina es una forma de devaluarla a ella y a tu responsabilidad como Propietario. Tienes el derecho a esperar de ella un comportamiento adecuado y la correspondiente responsabilidad de resolver el comportamiento inadecuado.
-La confianza como una necesidad emocional:
La sumisión de tu mascota es impulsada por varias necesidades emocionales: La necesidad de gustar, la necesidad de servir, la necesidad de entregar el control. Pero tal vez no es tan obvia su necesidad de confiar. Tu mascota necesita confiar en alguien; lo prueba al entregar el control; tú le permites experimentar esa entrega y confianza en una forma muy concreta cuando le administras incomodidad física o psicológica; la guías a través de la experiencia sin dañarla; ella siente un profundo placer; has satisfecho su necesidad de confiar.
Y tal vez tú, como Propietario, tienes una la necesidad correspondiente de que confíen en ti, de tener alguien que crea en tu fuerza y en tu competencia, lo cual se satisface cuando tu mascota te da el control de su cuerpo y de su mente.

*Entrenando tu mascota
Una de las mayores suertes y recompensas por tener una mascota es la oportunidad de entrenarla a tu gusto. Con el entrenamiento adecuado, tu mascota puede aprender a complacerte con su vestuario, su habla, sus modales y sus favores sexuales. Podrás disfrutar prácticamente cualquier fantasía sexual.
El proceso de entrenamiento nutre a relación a muchos niveles. Cuando el Propietario acepta la responsabilidad de dar forma al cuidado, entrenamiento y disciplina de su mascota, muestra que respeta y valora su sumisión. Y como recompensa, se gana el respeto y gratitud de la mascota.
Entrenar a tu mascota es muchas veces divertido, y a menudo exigente. Por medio del entrenamiento, la dinámica de D/s puede pasar de un simple juego pre-sexo algo “pervertido” a un nivel psico-emocional más profundo y satisfactorio.

*Expectativas
Debes comunicarle claramente a tu mascota lo que esperas de su comportamiento. Ciertamente, querrás especificarle como debe dirigirse a ti (Señor, Amo, tu nombre de pila). ¿Debe mantener su mirada baja o fija en la tuya? ¿Mantenerse en cuatro patas si no se le dice lo contrario? ¿Debe obedecer las ordenes rápido y sin quejarse? ¿Debe pedir permiso antes de actuar?
Puedes querer repasar tus expectativas con tu mascota al comienzo de cada sesión. Esto puede convertirse en un ritual reconfortante y excitante para tí y tu mascota. Por ejemplo puedes hacer que tu mascota se arrodille a tus pies, sus ojos en los tuyos, mientras le dices claramente que esperas de ella, y se lo haces repetir. Además de permitir que se establezca un ambiente adecuado y permitirle a la mascota y al Propietario acomodarse a sus roles, este proceso asegura que la mascota no puede excusar cualquier mal comportamiento posterior con el argumento de que no sabía qué debía hacer.
Cuando tu mascota haya tenido tiempo de aprender lo que esperas de ella, puedes querer que te lo diga sin que tú lo recuerdes primero. Con un entrenamiento consistente, tu mascota internalizará y anticipará tus expectativas, aunque puedes querer mantener una revisión formal cada tanto.
Desde luego, como Propietario, es tu prerrogativa cambiar las reglas en cualquier momento. Puedes querer desafiar a tu mascota y presionar sobre sus límites, o sólo explorar nuevas interacciones que puedan interesarte.

*Límites
-Estableciendo límites
Establecer los límites es una actividad esencial y cooperativa entre tú y tu mascota. Para esta discusión tu mascota debe ser considerada como un igual, y tal vez es mejor realizarla fuera del ámbito del “juego”. Los “soft limits” (límites relativos) son esas actividades que las partes creen que, por lo menos por el momento, están fuera de consideración y no son negociables. Los “hard limits” (límites absolutos) son aquellos que, por el momento, están absolutamente fuera de consideración y no son negociables, y también los impuestos por la realidad por problemas médicos o similares.
Desde luego, los límites relativos y los absolutos pueden moverse y fluctuar durante el desarrollo de la negociación. Si bien la discusión de los límites muchas veces es desatendida por las partes, deberías asegurarte, como Propietario responsable, de que se haga una revisión periódica de los mismos.
-Presionando los límites absolutos
Una flagrante despreocupación o presión sobre los límites absolutos será considerada una traición seria a la confianza, y una posible causa para terminar la relación. Un Propietario confiable podía considerar presionar sobre estos límites, pero debería tener una razón concluyente para hacerlo, debería poder dar un consuelo profundo después del hecho, y debería estar disponible y preparado para enfrentar las consecuencias, como furia, pérdida de control y depresión.
-Presionando sobre los límites relativos
En contraste con establecer límites – un ejercicio entre iguales – y presionar sobre los límites absolutos - muy riesgoso y muchas veces imprudente - presionar sobre los límites relativos es un privilegio y responsabilidad del Propietario. Desafiar a tu mascota a actuar más allá de su zona de comodidad debería aumentar sus sentimientos de sumisión, y cuando tenga éxito, promoverá el crecimiento intelectual, emocional y psicológico de ambos.
Los límites se presionan incrementando el nivel o duración del dolor, incomodidad o restricciones a los que la mascota es sometida. La incomodidad y las restricciones pueden ser físicas, emocionales o una combinación de ambas.
Cuando presiones sobre los límites relativos, especialmente los límites emocionales o la humillación, debes ejercitar cuidado y precaución. Aún cuando tu mascota te sea bien conocida, sus reacciones pueden ser impredecibles, volátiles, y estar relacionada con problemas pasados que tú (y aún ella) no hayan advertido (abuso, asociaciones penosas, e inseguridades). Por otra parte, puede ser profundamente gratificante para ambos cuando puedes ayudarla a enfrentar esos límites, pasarlos y guiarla a salvo de vuelta al otro lado. Los sentimientos de sumisión y devoción de tu mascota se profundizarán, ella respetará tu fuerza y sentirá el orgullo del éxito. Y también aumentarán tus propios sentimientos de poder, cariño, respeto y responsabilidad hacia esa criatura que te ha honrado con su confianza.
-Controlar la resistencia al presionar los límites
Desde luego, a menudo encontrarás resistencia de tu mascota cuando intentes presionar sobre sus límites. Éste es un momento peligroso, y debes ser sensible, flexible, calmo y controlado en tu respuesta. Cómo debes responder dependerá de cuánto conozcas a tu mascota, y de por qué crees que se resiste. Si crees que sólo te está probando o siendo obstinada, tendrás que aplicar una corrección, como se discute más adelante.
Sin embargo, es más probable que tu mascota quiera complacerte, pero está simplemente abrumada por un miedo o confusión momentáneos. En tal caso, deberás ser sensible a la vulnerabilidad de tu mascota en esos momentos, y evitar las respuestas destructivas como el sarcasmo, tratar de usar la fuerza, alzar la voz o reprenderla. Respuestas tales como “pensé que querías complacerme” son injustas y desmoralizadoras para una mascota que quiere complacerte genuinamente, y que ya siente miedo o la sensación de fracaso.
La mascota cuyo Propietario la maltrata con palabras duras tiene derecho a tener dudas acerca de tu competencia, y preguntarse si se preocupa realmente por ella.

*Respuestas más constructivas a su resistencia podrían ser:
-Reconoce el miedo de tu mascota, exprésale tu confianza en ella y aliéntala a tratar (“se que estás asustada, mi amor... Creo que lo puedes hacer, ¿lo intentarías por mi?)
-Reduce ligeramente la dificultad o intensidad de la actividad deseada al comienzo (por ejemplo, puede orinar en la bañera en lugar de sobre papeles).
Recuérdale a tu mascota que siempre puede usar su palabra de seguridad para detener o interrumpir la actividad si las cosas se vuelven demasiado intensas.
-Dile que esperarás y tratarás nuevamente más adelante.
Decide abandonar el intento por ahora, y dile que has tomado esa decisión (“De acuerdo, no tienes que hacer esto por mi ahora”) Es importante que transmitas 1) fue tu decisión, no la de ella, y que 2) no estás enojado o desilusionado con ella.
El Propietario que puede controlar con éxito la resistencia de su mascota a presionar sobre los límites será recompensado con su gratitud, respeto y deseos de complacerlo aún más la próxima vez.
Dicho esto, un Propietario es sólo humano, y estos son momentos muy emotivos. Si encuentras que has respondido en forma injusta o con enojo, simplemente haz una interrupción, reconoce tu error y discúlpate. Lo probable es que, en tanto tu mascota sepa que la respetas y la quieres, te perdone casi cualquier cosa.

*Palabras de seguridad
Revisar las palabras de seguridad puede ser particularmente útil y liberador para el Propietario que se preocupa por su mascota cuando está presionando sobre los límites. Cuando él tiene confianza en que ella usará la palabra de seguridad si es necesario (y sólo cuando es necesario), puede sentirse libre de presionar a su mascota implacablemente, ignorando o aún divirtiéndose con sus ruegos, lágrimas o enojo. Desde luego, siempre estará atento para detener una actividad si sospecha que ella está en peligro pero demasiado “ida” para usar la palabra.
Tener la práctica de una palabra de seguridad es liberador también para la mascota, de dos maneras. Primero, el tener una “salida” la libera para complacerte explorando actividades que puedan significar un desafío. Sabe que te detendrás si el juego se vuelve demasiado intenso, y por lo tanto desea probar.
Hay otra manera más sutil en la que la palabra de seguridad libera a tu mascota. Ella sabe que no detendrás la actividad a menos que use la palabra. No necesita más vigilar o censurar sus reacciones por miedo a que detendrás la escena demasiado pronto. Y será libre de dar su respuesta natural y no controlada a una escena intensa.

*Disciplina
Entrenar a tu mascota requiere que la disciplines corrigiendo los comportamientos inapropiados y premiando los apropiados.
Las correcciones frecuentemente consisten en castigos físicos en la forma de dolor, pero también puede consistir en humillación, privación de privilegios, casi cualquier cosa que como Propietario puedas imaginar. A veces la corrección se aplica inmediatamente, otras veces será retrasada. Pero si tu mascota va a confiar real y profundamente que estás en control, necesita saber con absoluta certeza que hay consecuencias por el mal comportamiento.
Tu mascota puede probarte cuando duda de tu compromiso con su entrenamiento y disciplina. Aún una mascota normalmente obediente, bien educada, pero determinada y traviesa, puede probarte de tanto en tanto. Puede “olvidarse” de llamarte Señor. Puede rehusarse a obedecer una orden simple. Puede mirarte con una inocencia forzada o en abierto desafío. Puede volverse desvergonzada o poner los ojos en blanco.
Como respondas cuando te pruebe es crucial para el éxito y el progreso de la relación. Y, como siempre, tu respuesta debe ser genuina. Tu mascota te conoce y descubrirá cualquier intento de “actuar” severo o enojado y tu credibilidad y autoridad sufrirán. Simplemente necesita asegurarse de que el comportamiento no pasa desapercibido. Desde luego, harás todo lo posible por evitar una respuesta inmediata y desmedida dada con enojo, que puede fácilmente terminar en abuso.
Un Libro de faltas puede ser una herramienta invaluable para disciplinar a tu mascota, particularmente si te está probando o en cualquier situación en la que la corrección será diferida y no inmediata. Cuando tu mascota no responde apropiadamente, sólo necesitas sacar tu librito negro y anotar la falta para una futura corrección. Puedes querer tener un “código de correcciones” para varias trasgresiones; por ejemplo, no responder a un comando simple = x cantidad de azotes; no responder lo bastante rápido = algunos menos que x, y así en adelante. O quizás simplemente anotas las transgresiones y decides la corrección específica más adelante. Puede ser divertido para ti revisar el libro e imaginar escenarios de disciplina. Tu mascota notará que las anotaciones se suman, y se dará cuenta de que pronto enfrentará una noche realmente larga. Más importante, ella verá que estás prestando atención a su entrenamiento y disciplina, y que las elecciones que haga tendrán consecuencias muy reales.
Tu mascota necesita la seguridad en tu fuerza; saber que no puede salirse con la suya, que no puede manipularte, y que puede confiar en que la controlas. Sólo entonces podrá descansar en su sumisión, y sólo entonces serás realmente su dueño.

Elogios y retroalimentación serán tus más poderosas herramientas para entrenar a una mascota realmente sumisa y que está ansiosa por complacerte. Tus elogios deben ser genuinos, específicos, y desde luego, no condescendientes.
Al igual que con las correcciones, los elogios deben ser a veces inmediatos y a veces demorados: ambos son importantes para tu mascota.
Los elogios inmediatos normalmente se dan durante el juego, y serían algo así como “buena chica” cuando se porta bien o intenta vencer algún desafío; "perfecto, justo como me gusta" si la estás inspeccionando o respondiendo a sus atenciones; "lo estás haciendo bien", etc.
Aun cuando tu mascota disfruta de los elogios inmediatos durante una escena, también necesita de tu retroalimentación en los días que siguen. Hazle saber lo que te gustó, qué te sorprendió, y porqué te hizo feliz.
Tu mascota realmente crecerá cuando reconozcas su espíritu y su individualidad. Sobre todo, ella necesita saber que la quieres.

*El regalo
Cuando el Propietario y la mascota correcta se encuentran, han recibido uno de los regalos más raros y valiosos de la vida. Que tú y tu mascota disfruten y guarden como un tesoro vuestra extraordinaria buena suerte por muchos años.


Publicado por Ann en ecstagony.com el 31/08/05

4 comentarios:

Ana dijo...

Me encanta leer tu blog kaya, siempre me descubres algo nuevo.

Besotes guapa.

kaya dijo...

Gracias mi nena, me alegro mucho de que te guste :))
Un besote gigante con abrazo ;)

jjadde, seda negra de Gor dijo...

realmente este post es buenisimo...me ecanto,,,me tendras por aca seguido, leyendote...

kaya dijo...

jjadde, seda negra de Gor muchas gracias. Celebro verte por mi rinconcito en el que siempre serás bien recibida :)
Un beso